24 de Marzo: Día Mundial de la Tuberculosis
Descubre la historia de Cándido, una persona afectada por la tuberculosis que logró superar esta enfermedad gracias a su fuerza de voluntad, la labor de los servicios de salud, el aporte comunitario y el apoyo del proyecto EMPODERA ejecutado por Servicio de Medicinas Pro Vida
#24demarzo. En un país donde la tuberculosis aún representa un desafío de salud pública, el seguimiento y acompañamiento socioemocional adecuado de las personas afectadas por la enfermedad y que se encuentran en tratamiento se vuelven importantes. En esta fecha significativa de concientización sobre la tuberculosis, queremos destacar la importancia del proyecto EMPODERA en el Perú financiado por Stop Tb Partnership en su Ronda 11, que ha estado proporcionando un valioso apoyo a personas como Cándido, cuya historia ilustra la trascendencia de este proyecto.
Cándido, una persona migrante venezolana afectada por la tuberculosis, enfrentó una batalla difícil contra esta enfermedad y contra los obstáculos como la falta de documentación migratoria que le impedían acceder a una atención integral conta la enfermedad pero gracias a su voluntad de querer curarse, la labor de los servicios de salud, el esfuerzo de los Consejeros Pares de la Organización de Personas Sobrevivientes a la Tuberculosis OAT Central Chimbote y el equipo del proyecto EMPODERA, logró superar la enfermedad con éxito.
El caso de Cándido en Chimbote , una localidad de la Región Ancash no es único. A lo largo y ancho del Perú, docenas de personas afectadas en tratamiento reciben acompañamiento de parte de Consejeros (as) Pares Este acompañamiento proporciona a esas la esperanza y el apoyo necesarios para enfrentar los desafíos que surgen durante su tratamiento.
En el Día de la Concientización sobre la Tuberculosis, es crucial recordar la importancia del seguimiento y acompañamiento socioemocional de las personas afectadas en tratamiento en su lucha contra esta enfermedad. El proyecto EMPODERA es un ejemplo elocuente de cómo el compromiso comunitario puede marcar la diferencia en la vida de aquellas personas afectados por la tuberculosis en el Perú. Sigamos apoyando iniciativas como esta, que no solo salvan vidas, sino que también ofrecen esperanza y dignidad a quienes más lo necesitan.